Tributación de los apartamentos turísticos

Las viviendas para uso turístico o vacacional tributan como rendimiento del capital inmobiliario siempre que no se presten servicios propios de la industria hotelera, cuando pasaría a considerarse actividad empresarial.

En los últimos años es cada vez más habitual el uso del alojamiento privado para el turismo, el tan de moda alquiler turístico, que hay que diferenciarlo de los servicios que se presta en la industria hotelera.

 

Los alquileres de apartamentos turísticos están sujetos al Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), aplicables según las particularidades del alquiler: que preste o no servicios de hospedaje y propios de la industria hotelera.

Los rendimientos obtenidos por el arrendamiento se declararán por el titular del inmueble o el usufructuario por la diferencia entre los ingresos íntegros y los gastos fiscalmente deducibles.

Según explica la Agencia Tributaria, la Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido (LIVA) son servicios complementarios propios de la industria hotelera los de restaurante, limpieza, lavado de ropa u otros análogos. Los servicios de hospedaje se caracterizan por extender la atención a los clientes más allá de la mera puesta a disposición de un inmueble o parte de él.

Es decir, la actividad de hospedaje se caracteriza, a diferencia de la actividad de alquiler de viviendas, porque normalmente comprende la prestación de una serie de servicios tales como recepción y atención permanente y continuada al cliente en un espacio destinado al efecto, limpieza periódica del inmueble y el alojamiento, cambio periódico de ropa de cama y baño, y puesta a disposición del cliente de otros servicios, como prensa, alimentación o lavandería.

También se consideran servicios complementarios propios de la industria hotelera la limpieza del interior del apartamento, así como los servicios de cambio de ropa, ambos prestados con periodicidad.

Por el contrario, no se consideran servicios complementarios propios de la industria hotelera la limpieza del apartamento prestado a la entrada y a la salida del periodo contratado por cada arrendatario, el cambio de ropa en el apartamento prestado, la limpieza de las zonas comunes del edificio y la urbanización, la asistencia técnica y reparaciones de fontanería, electricidad, cristalería, persianas, cerrajería y electrodomésticos.

 

 RENDIMIENTOS DEL CAPITAL INMOBILIARIO

Así, si el año pasado alquiló su apartamento o vivienda debe tener en cuenta que los rendimientos derivados del alquiler de apartamentos turísticos tendrán la consideración de rendimientos del capital inmobiliario siempre que el inmueble se haya puesto a disposición durante un periodo de tiempo determinado y sin que vaya acompañado de la prestación de servicios propios de la industria hotelera antes descritos.

Según la AEAT, «no se consideran como tales los servicios de limpieza realizados antes de la llegada de los inquilinos o tras la salida de éstos o la entrega y recogida de llaves en el momento de la entrada y salida de los clientes».

Al rendimiento neto resultante de esa operación por el que hay que tributar no le resultará aplicable la reducción del 60% prevista en el artículo 23.2 de la Ley de IRPF, ya que «los apartamentos de uso turístico no tienen por finalidad satisfacer una necesidad permanente de vivienda, sino cubrir una necesidad de carácter temporal».

 RENTA INMOBILIARIA

Los periodos de tiempo en los que el piso no ha estado alquilado imputan como renta inmobiliaria, al igual que cualquier otro inmueble, a disposición del contribuyente, aplicando el porcentaje de imputación que corresponda (1,1% ó 2%) al valor catastral del inmueble en función del número de días que no haya estado cedido o arrendado con fines turísticos.

 ACTIVIDAD EMPRESARIAL

El arrendamiento se puede entender como una actividad empresarial y las ganancias se considerarán de rendimientos de actividades económicas cuando, además de poner a disposición el inmueble, se ofrecen durante la estancia de los arrendatarios servicios propios de la industria hotelera: servicios periódicos de limpieza, de cambio de ropa, de restauración, de ocio u otros de naturaleza análoga o cuando, sin prestar tales servicios, se disponga de una persona con contrato laboral y jornada completa para la ordenación de la actividad.

 

Como siempre, en lo que te podamos ayudar, no dudes en ponerte en contacto conmigo por cualquiera de los medios en los que estaré encantado de atenderte: ya sea a través del blog, e-mail info@asesoriafch.com o personalmente en nuestra oficina, en Asesoría FCH, en Vélez Málaga.

¿DEBO CAMBIAR DE ASESORÍA?, ¿CÓMO LO HAGO?

Si te has planteado estas preguntas como empresario o autónomo, la respuesta es SI. Ya sea por el motivo que sea (errores en el servicio que acaban en sanciones de las administraciones, poco interés en mi negocio, en atenderme, no cuidan mi empresa, precio elevado para el servicio que me dan, etc.), el hecho de que te plantees la cuestión denota una pérdida de confianza. Una asesoría para una empresa o autónomo es como un médico para una persona. La asesoría lo sabe todo de ti, de tu empresa, conoce tus clientes, tus proveedores, tus trabajadores, tienes que tener una relación de confianza con ella.

¿Y cómo lo hago?, pues hay meses del año en los que el cambio de asesor puede dar más trabajo, pero en realidad lo puedes hacer en cualquier momento del año. De hecho, si hay problemas graves con la asesoría antigua o un descontento con su trabajo, lo recomendable es realizar el cambio lo antes posible. El primer contacto con la asesoría cesante ha de ser del propio interesado, donde se debe establecer la fecha de cese de prestación de servicios y forma de traspaso de datos y documentación. Respecto a la documentación, lo normal es que la nueva asesoría te prepare un listado de documentos a solicitar. No deberían surgir dificultades en cuanto a la entrega de dichos documentos por parte de la asesoría cesante, deberían colaborar en el proceso de traspaso facilitando toda la documentación que se les requiera, por ser esta propiedad del cliente y no de la asesoría.

Sobre todo, de cara a buscar la nueva asesoría, debes valorar: profesionalidad, experiencia, servicios, información sobre cambios legales, ayudas y subvenciones, disponibilidad, trasparencia, tener en cuenta referencias, y muy importante, que te inspiren confianza.

Como siempre, en lo que te podamos ayudar, no dudes en ponerte en contacto conmigo por cualquiera de los medios en los que estaré encantado de atenderte: ya sea a través del blog, e-mail info@asesoriafch.com o personalmente en nuestra oficina, en Asesoría FCH, en Vélez Málaga.